Preparar sushi tiene su grado de dificultad, sobre todo porque hay que acomodar el arroz, convertirlo en un rollo y demostrar pericia durante el proceso. Para solucionar el problema, alguien inventó el utensilio Sushi Bazooka, que sirve para hacer rollos de sushi, fácil y rápidamente y, sobre todo, con un resultado que no se ve nada mal.

El sushi hecho en casa, salvo excepciones muy honrosas, tiene un aspecto espantoso. Jamás he intentado prepararlo yo misma, pero he sido convidada por espíritus emprendedores de la cocina que me sirvieron un plato de sushi de buen sabor pero de aguda crueldad con mi vista. La maquinita esta fue especialmente diseñada para esos espíritus emprendedores.

El procedimiento es sencillo: el arroz (obviamente ya cocido) se coloca en el interior del tubo, luego se le ponen el pescado y los vegetales, el tubo se cierra, se gira una perilla que empuja el rollo hacia afuera y, cuando éste quedó listo, sólo hay que envolverlo con las hojas de alga y cortarlo en rebanaditas. La imagen del tubo de arroz saliendo del dispositivo es desagradable, pero lo pasaremos por alto porque la intención es noble.

La idea es buena, hasta me dan ganas de conseguirme un tubo hacedor de sushi como éste, pero no porque lo necesite sino porque soy una víctima del consumismo. Es decir, hay restaurantes en donde sirven un sushi excelente, un sushi difícilmente superable por mis intentos (por mucho que cuenten con la ayuda de este utensilio). Por otra parte, no como sushi tan seguido como para querer prepararlo en casa. Sushi Bazooka no funciona para mí, pero estoy consciente de que muchos morirán por tenerlo. En ese caso, les cuento que pueden comprarlo en Amazon.

Como sea, hay que reconocer que el aparatito es práctico, y que el sushi puede representar la botana ideal para aquellos que organizan fiestas y gozan preparando todo lo que sirven en ellas.