Existe una tendencia a creer que las escritoras son feas, que el destino compensó con ingenio su falta de atractivo físico. Y hay casos que comprueban dicha tendencia, pero otros la contradicen. Tendríamos que ser ciegos para no reconocer que ciertas escritoras tienen belleza y estilo, más allá del terreno literario.

Después de un complicado proceso de selección que me obligó a eliminar a algunas de las candidatas, los dejo con mi lista de las 10 escritoras más guapas, del siglo XX a la actualidad. Algunas son geniales. Otras, pasaderas. El conjunto incluye a dos que no he leído. Pero todas son guapas.

1. Anaïs Nin

Neuilly-sur-Seine 1903 - Los Ángeles, 1977. Cubana y estadounidense, medio francesa, la Nin, aparte de ser guapa, era cachondísima: si no me creen, pregúntenle a Henry Miller. En caso de que no la hayan leído, recomiendo comenzar por Pajaritos, una colección de relatos eróticos (aunque lo clásico de ella son los Diarios).

Fotos: Search Quotes, Goodreads, Summer Anne Burton

2. Maeve Brennan

Dublín, 1917 - Nueva York, 1993. Durante los cuarenta, trabajó como publicista de moda en Harper's Bazaar. Era menudita y sabía vestirse. Le gustaban las prendas negras y los lentes oscuros. Además de sus novelas, están los artículos que escribió para el New Yorker, reunidos en The Long-Winded Lady.

Foto: Estandarte

3. Clarice Lispector

Chechelnyk, 1920 - Río de Janeiro, 1977. Nació en Ucrania pero fue más bien brasileña. Tenía pómulos prominentes, ojos grandes y labios carnosos. Cuando le tomaron esta foto, que no es la más conocida, la escritora era muy joven. Por eso la escogí. Me gusta imaginarme a Lispector incluso menor, como se retrata a sí misma en "Felicidad clandestina".

Foto: Amazon

4. Idea Vilariño

Montevideo, 1920 - 2009. Escribió poesía, ensayo y crítica, pero también se desempeñó en la traducción, la composición musical y la docencia. Comenzó a escribir cuando era adolescente. No se sabe si detrás de esa mirada se escondían la mortificación o la arrogancia. Me gustan su frente y su pelo.

Foto: El Montevideano

5. Ángela Becerra

Cali, 1957. Colombiana, publicista convertida a la narrativa. Tiene ojos azules, una melena envidiable y varios premios literarios en su haber. Su nariz me parece mucho más atractiva que los títulos de sus libros. Uno de ellos, de poesía, se llama Alma abierta. ¡Quihobo!

Foto: Instituto Cervantes Londres

6. Amélie Nothomb

Kōbe, 1967. Su nacionalidad es belga y escribe en francés, pero ella insiste en ser japonesa. Si la ven sus fotos actuales, seguramente no les parecerá tan bonita, pero como le encanta ser la protagonista de sus novelas (y de la vida en general), así es como me la imagino cuando la leo. Su estilo, que ella misma define como "ficción autobiográfica", hace de la propia belleza un pretexto narrativo. Estoy profundamente enamorada de ella, por si no lo habían notado.

Foto: L’incertitude

7. Miranda July

Vermont, 1974. Su verdadero nombre es Miranda Jennifer Grossinger. Como también le hace al cine, la música y la instalación, no tenemos que limitarnos a los libros para verla. Son característicos sus zapatos sin tacón, sus ojazos azules y su estilo despeinado. Sus libros son aparentemente ingenuos, intimistas, poéticos. Muy recomendable.

Foto: 8tracks.com

8. Pola Oloixarac

Buenos Aires, 1977. Filóloga, experta en arte y tecnología (publicada por The Telegraph y The New York Times). Para mi gusto, la más sexy de la lista. Me estoy tardando en leerla, de hecho. Si saben en dónde se consigue esa novela suya que se llama Las teorías salvajes, avisen, porque en las librerías mexicanas no la venden.

Foto: Onfal

9. Melissa Panarello

Catania, 1985. Italiana, erótica, gráfica y autobiográfica. Escandalizó a los más conservadores con sus Cien cepilladas antes de dormir (también publicada en español como Los cien golpes). Verla nos hace creer que todas las autoras de literatura erótica son igual de guapas, albergar fantasías textuales.

Foto: Dude Magazine

10. Luna Miguel

Madrid, 1990. Periodista, editora, traductora. La más joven del conjunto. Con varios libros publicados. Después de leer lo poco que encontré de ella por aquí y por allá, decidí que sus poemas son... ¿ordinarios? Bueno, todavía no lo decido. Pero qué ojos.

Foto: Mama Juana

Dejé fuera a Zelda Fitzgerald que se me hace cero guapa, aunque con un estilo interesante, y a Virgina Woolf, porque estoy consciente de que la mayoría tiene issues con su mirada perdida y su nariz. Incluso pensé en incluir a Sor Juana Inés de la Cruz, de cuya belleza estoy convencida, pero no lo hice porque se ubica a demasiados siglos de distancia de las demás y porque me habría sentido obligada a usar endecasílabos para describirla.

Esto es todo por ahora. El próximo jueves, una lista con los escritores más guapos. Se aceptan sugerencias de candidatos y contribuciones a la presente selección.