El 8 de mayo recibimos la noticia de que Maurice Sendak había muerto. Este ilustrador y escritor de libros para niños, por si no lo recuerdan, es el autor de Where the Wild Things Are. La historia trata de Max, un niño que quiere ser monstruo y que es elegido rey de los monstruos en un bosque imaginario, por ser "el más temible". Esta obra fue llevada al cine y al teatro, y ganó el premio Hans Christian Andersen (identificado por algunos como el Nobel de la literatura infantil). Además, Sendak escribió e ilustró muchos otros libros, diseñó vestuario y escenografía para teatro, colaboró aquí y allá.

¿Cuál es su principal mérito? Creo que, ante todo, rompió con lo establecido, escapó de las convenciones de la literatura infantil (una especie de lastre que todavía algunos llevan a cuestas), puso al alcance de los niños un universo narrativo que se creía reservado para los adultos. Es común que la literatura infantil sea sometida a la censura (y, lo que es peor, el optimismo forzoso), pero Sendak no tuvo miedo a hablar del miedo ni a abordar el lado oscuro de la mente infantil. Aseguró alguna vez que jamás había escrito para los niños, que su intención no era hacerlos felices, pero les brindó satisfacción estética, porque la angustia que proviene de la ficción es una forma de descubrir el mundo y, en ese sentido, resulta satisfactoria. Sendak lo sabía.

Si no lo han leído, háganlo. Y, para despedirlo, un pequeño homenaje personal, un conjunto de citas extraídas de libros y entrevistas.

"Por favor no te vayas. Te comeremos, te amaremos igual."

"Soy gay, y no creo que a nadie le incumba. Sólo quería ser heterosexual para que mis padres fueran felices. Y ellos nunca lo supieron."

"La bondad aterroriza."

"Somos animales, somos violentos, somos criminales. No estamos muy alejados de los simios y los gorilas, esas hermosas criaturas... por lo tanto, se supone que debemos ser civilizados."

"No se puede escribir para los niños... Ellos son demasiado complejos. A lo sumo escribimos libros que puedan llegar a interesarles."

"Es a través de la fantasía que los niños a logran la catarsis. Ése es el mejor medio que tienen para domar sus monstruos internos."

"¡Tiene que haber más en la vida que tenerlo todo!"

"Cuando escribes otra historia dentro de la historia, esa otra es la que le cuentas a los niños."

"Los niños viven en la fantasía y la realidad, se mueven entre ambas muy fácilmente, de un modo que nosotros los adultos ya no recordamos."

"Y, cuando llegó al lugar donde viven los monstruos, ellos rugieron y crujieron sus afilados dientes y lo miraron con sus terribles ojos y le mostraron sus terribles garras hasta que Max dijo, “¡QUIETOS!” y los domó con el truco mágico de mirarlos fijamente a sus ojos amarillos, sin pestañear..."

Hasta la próxima página, Maurice.

Imágenes: The Macomb Daily, The Slatest, Illustration Cupboard