El ser humano es curioso, es un sujeto capaz de crear mundos entre los mundos, transformar la realidad, tomar lo que tenga a su alcance y malearlo según sus necesidades y manías. Co-habitó este mundo dejándose embelesar por sus paisajes, por la tibieza de la tierra y las aguas de sus mares, hasta que un día se olvidó de si mismo, se extravió en el camino de su propia existencia y convirtió el exquisito paseo en bicicleta por el paraíso, en un mar de conceptos inalcanzables creados por su intelecto perverso y sus ganas desquiciadas de complicar absolutamente todo aquello que se posara frente a él.

Fue convirtiéndose poco a poco en un extranjero, ajeno al latido de la tierra que lo vio nacer, se alejó de todo lo que una vez le pareció el edén porque le parecía muy poco. No sabía lo que quería, solo quería del verbo querer, no le bastaba con el canto de los pájaros por la mañana, los colores del atardecer ni la orquesta sinfónica de grillos por la noche. Enloqueció y creó maravillas, escribió libros, compuso canciones, levantó edificios, construyó máquinas de acero y descubrió la tecnología. Todo esto mientras que a su paso aniquilaba sin piedad a los de su misma especie, arrasaba con las flores que solían adornar su cabello y se convertía en un monstruo de naturaleza abrasiva.

Tristemente, el lugar al que cariñosamente llamaba “casa”, terminó por convertirse en un lugar, donde en vez de respirarse el dulce perfume de las flores, se respira en cada inhalación, un fétido y putrefacto olor a miedo.

Como resultado de su pésimo comportamiento a través del paso del tiempo, hoy te presentamos una lista con los únicos y últimos lugares de la tierra a donde podrás correr a refugiarte de tu hermano el hombre.

10. Suiza

Su larga historia como un país neutral y su ubicación entre los valles de los Alpes, representa un lugar seguro- al menos el día de hoy- sin ningún tipo de salida al mar, enormes montañas, queso y chocolate.

9. Costa Rica

Al igual que Suiza, este país también mantiene una política de neutralidad y sus índices de felicidad, satisfacción y pacifismo figuran entre los más altos a nivel mundial.

8. Nueva Guinea

Existen regiones de esta isla que no habían sido descubiertas aún por el ojo humano y contiene los lugares montañosos más desolados del planeta. Aquí, el resto del mundo pareciera no existir.

7. Canadá

Contrario a lo que muchos creeríamos, este país es bastante pacífico. Esta rodeado de montañas, su litoral es el más largo del mundo y su densidad de población es de las más bajas del mundo, así que por espacio no hay mucho de que preocuparse.

6. La República de las Seychelles

Aparte de estar aislado del resto del mundo a la mitad del oceano Indico, es el lugar perfecto para olvidarte de alguna vez tuviste problemas pues aquí, todo es tan claro como sus cristalinas aguas.

5. Finlandia

Este país se caracteriza por mantenerse alejado de los conflictos globales, viven regidos bajo un estado de bienestar y los niveles de corrupción son sumamente bajos.

4. Tuvalu

Perfectamente localizado a la mitad de la Micronesia, este lugar se encuentra entre lo más seguros y remotos del planeta. Es el tercer país menos poblado a nivel mundial y el cuarto más pequeño.

3. Islandia

Carece de fronteras –literal- y es un país estable. En caso de que algún conflicto mundial se desatara, este país no quedaría atrapado entre naciones en conflicto.

2. Bhutan

Este lugar esta protegido por enormes montañas, es una de las naciones más alejadas del mundo como lo conocemos. Sus pobladores, quienes son bastante religiosos, creen firmemente en la resolución de conflictos de forma pacífica y a pesar de estar asentada en una región problemática, su geografía lo protege cual guardián.

1. Nueva Zelanda

Podría considerarse la nación geográficamente más alejada. No comparte fronteras, carece de enemigos y consta de diversos y maravillosos paisajes. En 2009, este país ocupó el primer lugar en el ranking de paz mundial.

Pues bien, aquí están los lugares ideales para expatriarse en caso de conflicto. Lástima que por muy hermosos y pacíficos que estos sean, nunca habrá lugar como el hogar.