Ya van varias veces que comentamos proyectos al límite entre la sociología y el arte, ya sea a través de la fotografía, como será el caso hoy, o a través del vídeo, que fue el caso con el proyecto Life in a Day. Hoy veremos una serie de fotos que sirven a definir cierta generación que ahora tiene entre 20 y 30 años y sigue viviendo como si tuvieran 16 o 17 años, o que en todo caso, a los ojos de los mayores, tienen una vida cuando menos infantil. En México, se habla de la Generación Ni Ni (ni trabajan ni estudian), puede que se hable de ella a través de estas imágenes.

Esta serie de fotografías fue publicada hoy en el NY Times. Se trata de fotografías ilustrando un artículo sobre el hecho de crecer y lo difícil que es volverse adulto. En realidad, estas imágenes son el resultado de un misión que encargó el diario a 13 jóvenes fotógrafos: se les pidió capturar la identidad de su generación a través de su iPhone.

Cada uno regresó con 5 fotos significativas, es decir 5 fotos que son como retratos de su vida cotidiana, de lo que es importante para ellos. Por lo general, son fotos de amigos, familiares, aunque una se dedicó al autoretrato únicamente. Yo creo que a pesar de que no conocemos ni los fotógrafos ni los que aparecen en las imágenes, a fin de cuentas, estas escenas nos resultan familiares.

Estas fotos nos hablan de lo que hacen, de lo que no hacen, de lo que viven, son como un registro de estas vivencias. En realidad, no es tan una crítica de su manera de vivir si no un reflejo de estas sociedades donde hay mucha gente en el paro, gente con estudios pero que por alguna razón quizás tuvieron que volver a casa de sus papás. Cuenta el autor que en Estados Unidos hay ahora mismo dos serie televisivas en las que el personaje principal es justamente alguien que tenía un buen trabajo, lo perdió y regreso al lecho materno.

A mi, me encantó esta serie de fotografías, me encanta que estén hechas con un simple iPhone, es totalmente lo de hoy. Me gusta el carácter universal de estas vivencias, me reconozco en estas imágenes y tengo la sensación de que saco las mismas con mi iPhone. Es más me identifico también en este modo de vida, y eso que vivo a 6000 km de la casa de mis padres. Quisiera saber qué tanto ustedes también se sienten retratados en estas fotos, si ven el hecho de crecer y ser adulto como una dificultad.

Para terminar, les recomiendo expresamente leer el artículo de Robin Marantz Henig, en inglés eso sí, así como echar un ojo a la galería original.