¿Quién hoy en día no tiene alguna cámara digital, si no son varias? Por un lado, la era digital tiene eso de que todo el mundo puede hacer fotos sin gastarse mucho dinero una vez pagada la cámara. Pero también, marcó el fin de todo el proceso de revelado que desencadenaban los rollos fotográficos: ya no se usan químicos, ya no se pasan horas en las cámaras oscuras viendo como poco a poco se revela la imagen sobre el papel.

Steve Mc Curry es un fotógrafo muy famoso, en particular porque en un viaje a Afganistan hace más de 20 años, retrató una muchacha guapísima. Esta foto todos la conocemos, porque apareció en todas las portadas de revistas del mundo pues la mirada de la chamaca era increíble. Dicho sea de paso, hace unos años, se montó toda una historia porque regresó, envíado por el National Geographic a buscar la chica, supuestamente porque el fotógrafo se sentía culpable de no haber siquiera preguntado su nombre.

Ahora bien, Mc Curry es un fotógrafo que casi toda su vida usó rollos Kodachrome y para él, la desaparición de los mismos representa la disparición de un amigo. Y le dieron una última oportunidad: él tendrá entre sus manos el último rollo Kodachrome de la historia. Y para realizar estas 36 imágenes recorrerá el mundo en busca de retratos, paísajes o situaciones cuyos colores son dignos de ser fotografiados con los colores tan particulares de los Kodachrome. Estos 36 cuadros le pertenecerán al George Eastman House International Museum of Photography and Film.

Personalmente, respeto mucho el arte de Mc Curry pero les diré todo lo que gira entorno a la joven Afgana me disguta. Aún así, me parece genial que se le haya marcado el hecho que es el último carrete y que un museo le haya encargado a un gran fotógrafo la misión de sacar estas imágenes definitivas.

Vía NPR