No sé si será el más original de los anillos y joyas que hemos visto en Monkeyzen pero, cuando lo vi, me pareció muy gracioso el hecho de convertir una insignificante palomita en un objeto valioso.

Su diseño encajaría dentro de aquellas joyas que imitan algún objeto real y lo convierten en miniatura, aunque en este caso, el tamaño no está hecho a escala, si no que bien podría tratarse de un grano de palomita de verdad.

La diseñadora es Lucy Folk quien además de palomitas, también transforma otras piezas de comida en piezas de joyería, como por ejemplo lazos de pasta o galletas saladas, para hacer anillos, broches, pulseras o colgantes.

Creo que el hecho que el anillo de palomita sea voluminoso y hecho con un metal precioso lo hace suficientemente ostentoso como para que yo no me lo ponga, pero soy absolutamente partidaria de llevar complementos y joyas hechas o inspiradas en objetos reales. Puede ser que den el cante, pero por lo menos es una forma de ser original y romper con la monotonía en la indumentaria tradicional.

Vía: DesignSpotter