No todas las esculturas de madera inspiran pensar en la historia que hay detrás. En este caso, los niños esculpidos por el artista Gehard Demetz, consiguen hacernos imaginar qué es lo que quieren comunicar.

La expresión de las caras, los objetos, las posturas, la técnica inacabada del artista, todo el conjunto convierte estas piezas de arte contemporáneo en obras excepcionales. La gracia de estas esculturas es que cada uno interprete a su manera lo que quieren expresar los niños, imaginarse su pasado o pensar cuales son sus intenciones en el futuro.

Quizás inspiren algún concepto relacionado con la explotación o el maltrato infantil. Pero esto es lo que ha querido expresar Gehard Demetz con su obra:

Son niños de 6-7 años. Rudolf Steiner dice que hasta esa edad, los niños pueden sentir y escuchar en su inconsciente las experiencias de sus progenitores. Siempre me han fascinado esas cosas, especialmente lo que yo pensaba en mi infancia.

Si estás interesado en la obra de este artista de arte contemporáneo, Yatzer hizo un reportaje muy amplio sobre su obra.

Vía: Designverd