
Los proyectos sostenibles son el nuevo ABC de la arquitectura de estos tiempos. Sistemas de riego, materiales ecológicos y todo tipo de artilugios color verde marcan el ritmo de los nuevos edificios y construcciones. Es curioso pero estos grandes proyectos se entremezclan con algunas ideas alocadas pero siempre a tono con el medio ambiente, como es el caso de las Free Spirit, unas curiosas viviendas esféricas que se esconden en Canadá.
Basta ver estas bolas gigantes de madera para comprender su naturaleza. Lejos de la sencillez, se trata de unas sofisticadas casas de árbol que cuelgan en medio del bosque mediante un conjunto de sogas e invitan a los turistas a alojarse en ellas.
Para todos aquéllos que sueñan con un descanso realmente natural, estos capullos cuentan con todo lo necesario para pasar una confortable estadía aunque todo ha sido cuidadosamente pensado para respetar los alrededores.

La idea es que estas casas suspendidas funcionen en comunidad y así es como quienes viven allí pueden trasladarse de una a la otra a través de unas sogas. Las esferas son de madera o fibra de vidrio y todas ellas son a prueba de agua. Por otra parte, están aisladas y cuentan con ventanales circulares que permiten apreciar el paisaje.
Eso sí, hay que tener un gran estado atlético para circular por estas viviendas. Ni hablar de que no son aptas para claustrofóbicos…










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