Hace algunos años, ser geek, nerd o friki era considerado como algo vergonzoso y hasta malo. Los calificativos se usaban de forma despectiva y se relacionaban con individuos intelectualmente prominentes, pero torpes socialmente; también se les relacionaba con un look pasado de moda y en general, con una imagen descuidada. Para suerte de los más inteligentes, las cosas han cambiado. En la actualidad, ser un geek es un privilegio y el look de sabelotodo es usado por cualquier persona que guste de estar a la...
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