Si no puedes ir a París haz el camino contrario: consigue que París venga a ti, aunque sea de una manera superficial y volátil, como por ejemplo con un buen desayuno francés.
Hazte unas tostadas de brioche con mantequilla y estampa el logo de la torre Eiffel. Pon algo de música de Edith Piaf… et voilà! ya estás en París.
Es, desde luego, una original manera de hacer frente a la crisis.
Vía: Las Lentejas | Gracias: Caridad Blus
tostada





