Termómetro para bebés inquietos

A pesar de que nunca he sido madre, tengo entendido que poner un termómetro a un niño es una empresa harto difícil (¡qué repipi me quedó la frase!), por eso me sorprendí al encontrar este termómetro.
Se trata realmente de un chupete-termómetro. Todos los niños adoran los chupetes, así que no habrá problemas de caídas y la temperatura se marcará perfectamente en el momento indicado.
¿El precio? No llega a los 7 euros… vamos, que casi cuesta encontrar un termómetro normal a ese precio.
Enlace: Summer Infant | Vía: Gizmodiva
¡Al loro con el termómetro!

Que no os pille de improvisto una ola de calor con un paraguas en la mano o un día de frío sin chaqueta. La temperatura interior de nuestra casa muchas veces puede jugarnos una mala pasada.
Es por ello que está aquí el termómetro más cómodo del mundo: se pega a la ventana de la casa y nos da siempre la temperatura exacta en grados celsius.
Con un simple click se retira y se puede limpiar la ventana, para luego volver a poner a este infalible aliado.
Enlace: Emmo Home

