De las grandes plazas de París a las más modestas de España o Latinoamérica, los bancos siempre han servido para que los enamorados pasen un tiempo de intimidad. Pero con la idea de que estos asientos públicos sean aún más íntimos ha nacido Tete-a-Tete, un banco que integra dos asientos enfrentados.
Lejos de las viejas costumbres, la diseñadora Laurie Beckerman ha pensado en una nueva forma de relacionarse en estos bancos que buscan el contacto de los ojos y la privacidad.
Por otra parte, en lugar de...
plazas





