pilas
| 26 de marzo de 2009 a las 12:02 | Comentarios
Me encantan los helados. Tienen, además de sabores diversos y estupendos, un aire bonito, kawaii, tierno y romántico que puede conmigo. Ya ven, odio los ositos y amo los helados. Por eso cuando vi esta lamparita me quedé fascinada: demasiado kawaii para ser apreciada por personas no kawaii, pero divina igualmente. Lo malo es que es muy chiquitita, funciona a pilas y no deja de ser una lamparita decorativa que cuesta 15 dólares. Vía: Sí, lo sé