Una perla en el anillo

No puedo negar que la idea de un anillo de perlas es lo último que se me pasaría por la cabeza (ya saben, ese cliché de las perlas que parece que sólo se las ponen las señoras mayores o las jovencitas muy clásicas), pero este anillo es diferente.
Sin embargo, sólo el hecho de pensar que la perla se encuentra en un “entorno habitual”, dentro de la ostra (que se abre y se cierra) confiere al anillo de perla un toque diferente, romántico y bucólico que hace que merezca la pena un post sobre él.
Estos anillos llegan de Israel y se compran por eBay a 105 dólares la unidad, un precio bastante bueno teniendo en cuenta que es oro y perla…
Enlace: E Bay | Vía: Trend de la creme
Teclado de oro, para poderosos

Wazakura Studios han hecho realidad el sueño de cualquier aspirante a rey Midas: han convertido un teclado en oro (pero de verdad, con pan de oro).
El teclado puede funcionar perfectamente en cualquier PC y se conecta vía USB. Todo esto si antes habéis desembolsado los 359 dólares que cuesta el aparatejo de los avariciosos.
¿Mi opinión? Siempre he sido fan de las falsificaciones… ¿para qué iba a querer yo un teclado de oro de verdad? Mejor pintado.
Enlace: Japan Trends Shop
Tiritas de plata

He aquí unos hiper-realistas pins de plata (y oro, pero se pasan con el precio) con forma de tiritas (y con visiones de sangre por entre los agujeritos y todo).
Siempre he pensado que las tiritas son muy interesantes en cuanto a lo que pueden transmitir. Evidentemente tienen que ver con que te has/han hecho daño, pero al mismo tiempo muestran las ganas de recuperación, la resolución a la hora de mejorarse.
Es, por tanto, una oda a la gente que se cae pero se vuelve a levantar constantemente. Por cierto, que también las hay con forma de anillo, pero están agotadas.
Enlace: Alyssa Dee Kraus | Vía: Fashion Tribes
Cava de oro para estas navidades

Olvidaros ya del champán rosa, lo último en espumosos para esta navidad es el cava con algunos kilates de oro.
A pesar de que suena muy Hollywoodiense la idea es totalmente española, de una bodega valenciana que ha embotellado semejante delicatessen por el módico precio de 150 euros.
Cada botella lleva un gramo de oro, comestible, por supuesto. Ya utilizaban este “curioso ingrediente” en otras civilizaciones, pero es ahora cuando se le da el toque distintivo de glamour y panojal necesario para disfrutar las navidades.
PD: Parece que a los embotelladores les ha venido grande la publicidad en televisión y todavía no tienen muy preparada la página web.
Enlace: Artesanos del vino | Vía: 20 Minutos

