muñecas rusas
| 21 de julio de 2009 a las 15:59 | Un comentario
Todo el mundo tiene (o debería tener) un juego de muñecas rusas, de esas que se “comen” unas a otras. A las abuelas les encanta regalar eso, no tengo ni idea de por qué. Por ahora nadie sabía que hacer con sus matrioskas, pero Fred tiene una estupenda solución: convertirlas en recipientes de almacenaje para la cocina. Eso sí, para que no se vean tan kitsch las ha pintado de blanco y les ha puesto un poco de relieve. ¿Es eso trampa? Vía: Nerd Approved