En fin, no sé por donde empezar con este estrambótico artilugio que viene a sustituir a la baticao (por lo menos la baticao tiene las reminiscencias románticas de ser un artículo que regalaban con el Cola-Cao), y que está especialmente diseñado para gente ordinaria y vaga, o (en su defecto) para niños que sólo beben leche con todo el paripé.
Y paso a explicarme: ¿Tan difícil es, queridos míos, batir el desayuno de chocolate con vuestra propia cuchara, ahorrando así el tener más cosas que limpiar?,...
moo mixer





