Ya no tienes que pasarte ni un milímetro con la cantidad de tarta que quieres en tu porción, porque el plato milimetrado te permitirá explicar a quien lo corte cual es la medida exacta que quieres.
Además, será la comidilla de todo el edificio: “María, la del quinto efe, tiene un plato milimetrado con el que corta exactamente la porción que quiere”. “Así se ha puesto de delgada”, dirán las otras vecinas.
Lo único malo es que cuesta unos 45 dólares y, claro, eso no es moco...
milimetro





