Seguro que sois de los que, por pereza de guardar la guía en la mochila, la lleváis en la mano para ir consultándola sin tener que estar quitándola y poniéndola, es mucho más práctico llevarla encima y próxima para ir consultándola. En Monkeyzen, hemos visto ya algunas ideas de marcapáginas originales como los que fingen ser hojas de planta o esta lista con un montón de puntos de libro fuera de lo común. En este caso se trata de una idea de lo más práctica...
marcapáginas
¡Bravo por los marcapáginas blanditos! Lo peor de un marcapáginas rígido o semi-rígido es que dobla el libro (en el bolso, al moverse y ajustarse las cosas) o se dobla el propio marcapáginas.
En el caso de estos marcapáginas líquidos, que vienen en un set de 3 colores (blanco, gris y un sangriento rojo), no ocurrirá nada de eso y, además, la página será salvada para continuar la lectura.
Su precio es de 25 dólares, una ganga teniendo en cuenta que cada marcapáginas es un elemento único.
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La verdad es que este marcapáginas, que imita a una llama que se va extendiendo por fuera del libro (¡El libro está en llamas, la literatura/cultura/historia está en peligro, similar Farenheit 451!) tiene un diseño absolutamente espectacular.
Lástima que, a primera vista, ya le haya encontrado un pero: cuando metes el libro en el bolso te ocupa más espacio. Si entonces decides “apretujar”, resulta que al final el bonito marcapáginas será una arruga (y no, queridos, lamento decepcionaros, pero la arruga NO es bella).
Como punto positivo...
Bajo el lema “Read books, not blogs” (lee libros, no blogs) encontramos este estupendo marcapáginas de madera, ideal para los lectores “a la antigua”.
Desde aquí propondríamos un cambio a la frase: Lee libros y también blogs… porque la lectura, sea del contenido que sea, siempre es importante.
El marcapáginas, una auténtica oda a la lectura clásica, cuesta tan sólo 6 dólares, pero no es el único modelo a ese precio en Beacon Bookmarks.
Enlace: Beacon Bookmarks | Vía: ChiquiWorld






