liebre
| 19 de septiembre de 2008 a las 17:24 | Comentarios
¡Corre!, le dice la tortuga a la liebre, que en realidad le lleva muchísimas vueltas de ventaja a la tranquila (pero segura) tortuguita minutera de este reloj. Lo peor es que ninguno de los dos animales lograrán nunca acabar la carrera, ya que es un bucle continuo que sólo termina con el fin de la vida (con el fin de las pilas, en este caso). Un estupendo reloj que se me antoja ideal para casas en las que haya niños, ¿verdad?. Enlace: Ignacio Pilotto | Vía: sí, lo...