Hiroyuki Morita
| 16 de abril de 2010 a las 17:17 | Un comentario
Cuando vi esta silla, me acordé de la alfombra multiusos que reseñó Natalia el otro día. De hecho, cuando la silla no está “montada”, puede servir de alfombrita también. Lo que pasa es que lleva un sistema de cuerditas -igualito al de los vendedores top manta en Barcelona, que les permite recoger su mercancía ilegal en medio segundo y así escapar de los policías. Aquí, en cambio, gracias a estas cuerdas y dos movimientos se forma una silla, un poco extraña, todo hay que decirlo. Si...