Interesante artilugio para la gente que tiene bañera en casa (el siglo XXI nos lleva irremediablemente hacia los odiosos platos de ducha, sin estilo ni elegancia alguna), o para quien tiene niños, que disfrutan con baños divertidos.
Es como si, de repente, un pececito naranja se hubiera atascado por el desagüe de la bañera y os permitiese daros un relajante y refrescante baño. La verdad es que el diseño no es muy elegante ni está muy bien logrado, pero el concepto sí que es bueno.
Por eso...
goldfish





