fuego
| 30 de diciembre de 2010 a las 12:00 | Un comentario
Una de las cosas que más disfrutamos de las proyecciones de vídeo sobre obras arquitectónicas, es ver como estas cobran vida ante nuestros ojos. Hasta ahora, las proyecciones que habíamos visto se han utilizado para conmemorar celebraciones importantes (el bicentenario de Argentina, por ejemplo) o simplemente como publicidad. Sin embargo, el potencial que tiene esta herramienta audiovisual es muy amplio y se puede utilizar para otros fines. Fire with Fire es un ejemplo perfecto de que este recurso puede servir incluso para levantar la voz acerca...
| 21 de septiembre de 2010 a las 13:28 | Comentarios
Rosemarie-Fiore
Deudora del Movimiento Surrealista europeo y del método de Fumage (o ahumado) del austríaco Wolfgang Paalen, Rosemarie Fiore hace arte con explosivos. La conocida técnica automática mediante la cual imágenes no premeditadas se generan una hoja de papel cuando una vela prendida deposita en ella el hollín que desprende de la combustión, es un primer paso que permite la interpretación, o la sugestión, de tantas imágenes involuntarias, de un modelado vibrante y de un negro aterciopelado. Con la mente predispuesta a asociar libremente, Fiore favorece el...
| 22 de diciembre de 2009 a las 20:00 | Un comentario
Creo que podemos incluirlo como un auténtico objeto de diseño pues se trata de un producto inusual que puede transformarse en un gran aliado y sentar precedente en un terreno donde, por cierto,  es difícil innovar. Así es como hablamos de este mechero para chimeneas que permite encender el fuego en sólo unos segundos y sin necesidad de recurrir a los fósforos o al lento proceso del papel y la madera. Con el Looflighter sólo tomará unos 15 segundos lograr una llama abundante, de esas que calientan...
| 7 de octubre de 2008 a las 16:58 | Un comentario
La verdad es que este marcapáginas, que imita a una llama que se va extendiendo por fuera del libro (¡El libro está en llamas, la literatura/cultura/historia está en peligro, similar Farenheit 451!) tiene un diseño absolutamente espectacular. Lástima que, a primera vista, ya le haya encontrado un pero: cuando metes el libro en el bolso te ocupa más espacio. Si entonces decides “apretujar”, resulta que al final el bonito marcapáginas será una arruga (y no, queridos, lamento decepcionaros, pero la arruga NO es bella). Como punto positivo...