¿Qué hay más caluroso y seco que un desierto? Pues esa debió ser la premisa de Das Ding, quien decidió tender la ropa en dos palos con forma de cactus, como si del desierto del Sahara se tratase.
Desde luego es un artilugio para usar en exteriores y, personalmente, no le veo una gran utilidad: sólo hay dos cuerdas y no pueden ser muy largas porque la ropa se hundiría al suelo. Eso sí, en diseño no hay absolutamente ninguna queja.
No tendremos preocupaciones ni comederos de...
Das Ding





