La editorial Coco Books hace un recorrido histórico por la selección de los muebles y objetos domésticos más insólitos y curiosos de los últimos 150 años. El resultado es DISEÑO, un libro que acerca los mejores 69 diseños al mundo de los niños. Si los diseñadores quieren mostrarles a sus hijos qué es lo que tanto les interesa, ésta es una buena alternativa para comenzar.

Ewa Solarz es el autor de DISEÑO, un libro pensado para los niños y para los padres diseñadores (que son los encargados de comprarlo). La idea es oportuna, porque los niños son curiosos, quieren aprender cosas diferentes, y el planteamiento del libro se basa en los objetos que nos rodean.

¿Qué se puede hacer en una casa de diseño? Sentarse en un sillón-huevo, tumbarse en una boca, escribir tus deseos para terminar tu lámpara o hacer los deberes en un burro... ¡Pero qué ideas tan extravagantes tienen los diseñadores!

Las ilustraciones corren a cargo de Aleksandra Mizieliska y Daniel Mizieliski, un matrimonio de ilustradores y diseñadores gráficos, autores de libros infantiles que han recibido premios y buenos comentarios de la crítica. No son estilizadas, pero sí divertidas.

La publicación está disponible en inglés, francés y español, y cubre algunas de las innovaciones más significativas en cuanto a muebles, de 150 años a la fecha: 69 objetos de diseño (y de culto), creados en los siglos XIX y XX, de la silla al exprimidor de naranjas.

No se trata nada más de enumerar muebles, sino de abordar las anécdotas que los inspiraron. ¿Qué hay detrás de las lámparas y los otros enseres creados por los diseñadores más famosos del mundo? En DISEÑO se habla de Thonet, Dalí, Mies Van der Rohe, De Lucchi, Frank Gehry, Philippe Starck, Jaime Hayón, Ingo Maurer, Martí Guixé y Javier Mariscal.

El libro promete despertar la curiosidad de los lectores más pequeños, simplificar la historia del diseño, y también su significado. La combinación de ilustraciones divertidas y explicaciones concisas, además, permiten que los padres compartan sus intereses con los niños. Y, si son inteligentes, tal vez logren que el proceso sea divertido.

Así que aquí lo tienen, otro posible regalo de Navidad para niños, o para sus padres diseñadores.