La primera entrega de la trilogía de The Hobbit está prácticamente a la vuelta de la esquina, esta cinta, titulada An Unexpected Journey (¡igual que en el libro!), está apostando por ser un éxito tan espectacular como lo fue la saga de Lord of the Rings, de manera que fue filmada con lo último en tecnología, y si tu sala de cine no está a la vanguardia o con los requerimientos mínimos, pues tu experiencia mirando la película tal vez sea algo desagradable, ya que la fluidez de las imágenes y secuencias las percibirás un poco... raras.

Póster

The Hobbit, bajo la dirección de Peter Jackson fue grabada a una velocidad nativa de 48 cuadros por segundo con una nueva tecnología a la que Warner Bros refiere como HFR3D, cuando el estándar normal es de 24 fotogramas. Esto, literalmente, quiere decir que las imágenes van al doble de velocidad, y al ser reproducidas en Alta Definición con 3D logran una experiencia visual apabullante, pero no todas las salas de cine tienen la capacidad de reproducir a tal grado de rapidez, de manera tal si el proyector de tu sala de cine es algo viejo, tu impresión al ver la película será que la producción tiene la apariencia y nitidez de una telenovela de hace 20 años.

Para prevenir este desconcierto la Warner ha comenzado a difundir un pequeño boletín electrónico donde explican los motivos por los que el filme puede lucir tan barato.

La decisión de Peter Jackson de filmar bajo este estándar ha causado más incertidumbre que controversia. No existen dudas de que la cinta vaya a arrasar en taquilla y actualmente cualquier sala digital podrá soportar el formato de la película, sin embargo habrá un sector que no podrá experimentar The Hobbit al 100% de su concepción. De acuerdo a reportes Jackson decidió filmar así para garantizar una experiencia más intensa con el efecto 3D, logrando un efecto más suave y constante con las secuencia resaltadas.

Tal vez nos cueste un poco adaptarnos a tal calidad visual, pero al menos tenemos la certeza de que la película no se verá así:

Fotos: Gizmodo