Si han visto a Andrew Bird en vivo (o lo han buscado en YouTube) se habrán encontrado con que habitualmente suele acompañar las presentaciones de su banda por una serie de bocinas peculiares por su forma alargada, que va a medio camino entre lo vintage y lo surrealista. Estos bebés no sólo se convierten en una pieza peculiar de la decoración del escenario, sino que son capaces de producir una fidelidad de audio extraordinaria, la suficiente para sonorizar instrumentos complicados como un violín solitario. Hoy hablaremos de esta línea de productos de audio, que tienen un nombre tan peculiar como su forma: Specimen.

Specimen, la línea de audio vintage popularizada por Andrew Bird

El creador de estos bellos altavoces artesanales es Ian Schneller, un hombre de 51 años de edad que ya tiene algo de tiempo colaborando con Bird, muchos de los sonidos que escuchamos en sus discos proviene directamente de lo capturado por estos sistemas de audio. Specimen Products la marca oficial de las creaciones de Schneller ofrece en su catálogo una variedad interesante de productos, que van desde guitarras hechas a manos hasta amplificadores y consolas de audio alimentadas por bulbos, todo acorde con la vieja escuela.

Su aparato más popular es su Single Horn Speaker, una bocina alargada y de forma octagonal que recuerda a esos viejos fonógrafos, con la pequeña gran diferencia de que la calidad de sonido es insuperable y que cada dispositivo puede combinarse con otros productos de Specimen para crear una aplastante experiencia de audio, la popularidad de Specimen ha llegado a tal grado que exponentes contemporáneos como Wilco, Jack White y Norah Jones han utilizado estos aparatos para sus grabaciones y conciertos.

Specimen, la línea de audio vintage popularizada por Andrew Bird

Aquí podemos ver en vivo cómo se desempeñan, en el escenario y en un ambientes cerrados como para grabación:

Fabricados a partir de diarios reciclados,pegamento y madera de abedul, los altavoces de Schneller, resultan muy llamativos, como ven incluso hay un diseño con dos bocinas rotatorias, pero deben saberlo chicos, no son baratos. Los modelos básicos cuestan de 900 a 1600 dólares, y si desean algo artesanal el precio se dispara considerablemente.

Aún así no deberían perderse la web de Specimen Products, tienen auténticas bellezas ahí.


Fotos: Specimen Products y Chicagomag