El invierno ya se hace sentir. El clima está que ni mandado a hacer para dejarse envolver por el espíritu de esta época. Más allá de la obvia navidad, en algunas otras partes, como en el lejano oriente, esta temporada invernal es motivo para unas celebraciones distintas, espirituales y con un enfoque que a nosotros nos puede resultar novedoso, cómico o enriquecedor.

El Nabana no Sato y su instalación de luces invernales

El Nabana no Sato es un parque enorme instalado en Japón, el cuál abre cada año en el mes de noviembre una instalación artística original con el motivo de celebrar la llegada del invierno y rindiendo tributo a un tema distinto cada año. Desde el día tres de este mes se abrió su propuesta para este 2012, donde la temática central es el festejo a la naturaleza, con un un pasillo y galería de luces espectaculares.

Imagina caminar por un pasillo y que el juego de luces te produzca la sensación de estar atravesando una galaxia que al cambiar de color se convierte en un ecosistema, donde miles de luces LED modifican sus colores para recrear un lago, un jardín, un árbol, una estrella fugaz, una aurora boreal. Esta exhibición abierta a todo el público en verdad hace palidecer a la discreta ambientación de otros lugares emblemáticos para visitar en navidad en como la Rockefeller Plaza con su árbol enorme.

Los tonos cálidos, el túnel galáctico y la recreación del Monte Fuji convierten a la instalación de este parque en una de las más interesantes que hemos visto en este año.

Alguna vez conversando con un amigo que tuvo la fortuna de visitar Japón por estas fechas me compartió divertido que allá la navidad en sí la conciben más como una celebración occidental a la que los nativos se sienten cortésmente invitados. Pero su manera de celebrarlo es más discreta y curiosa: En esas fechas las familias niponas acostumbran ir a KFC y comprar una cubeta de pollo.

No se pierdan la galería.

El Nabana no Sato y su instalación de luces invernales

Fotos: Animal New York