Si nunca pudiste tener una casita del árbol durante la infancia y conservas dicha frustración ancestral, ahora puedes hospedarte en una cuando viajes a Suecia. En una mezcla de ecoturismo y diseño contemporáneo, el Treehotel permite que sus huéspedes se mezclen con la naturaleza y disfruten de una vacaciones fuera de lo común. El concepto es parecido al del Air Hotel de Norfolk, Inglaterra, sólo que hay más metros entre las habitaciones y el piso, y no se intenta un concepto circense sino una especie de fusión con el entorno.

Treehotel, mirrorcube

Treehotel se ubica a menos de cien kilómetros del Círculo Polar Ártico en Harads, al norte de Suecia. Está compuesto por una una colección de habitaciones suspendidas entre los árboles, que fueron proyectadas por expertos arquitectos y diseñadores. No se trata sólo de dormir en la copa de los árboles, sino de que el hospedaje sea cómodo, de que la vista sea inmejorable, de que el huésped obtenga una experiencia relajante y logre apreciar el bosque sin hacerle daño.

Todas las habitaciones de Treehotel están suspendidas en los árboles y todas se alimentan su iluminación LED y su piso radiante con energía sustentable. Sus sistemas sanitarios también buscan ahorrar agua y energía. Lo que se busca es un equilibrio entre la comodidad y el respeto al entorno natural.

Treehotel, The Cabin

El Treehotel está abierto durante todo el año, lo que significa que los usuarios pueden disfrutar de los cálidos veranos de la zona o sus famosos inviernos gélidos, con temperaturas que llegan a alcanzar los menos 30 grados centígrados (de ahí que el piso radiante sea indispensable). ¿Verdad que se antoja más programar la visita para el verano?

Hospedarse en habitaciones como éstas (cubos de espejo, nidos, conos suspendidos, en mitad del bosque) y obtener una vista similar a la de las aves debe de ser una experiencia muy interesante.

Fotos: Architecture List, Architype Review, Black Tomatoe, Laurbana