Ya es viernes. ¿Qué planean beber durante el fin de semana? ¿Están en el mood de ron o de vodka o de cerveza? La bebida que elegimos guarda estrecha relación con nuestras intenciones. El tequila es festivo, el whisky es conversador (Borges decía que con dos copas de whisky encima el hombre alcanzaba su estado ideal) y los vinos son indispensables en una cena decorosa. Y, a veces, tenemos ganas de tomar coctelitos, bebidas mezcladas, aunque no todos tienen la paciencia ni el talento para su preparación.

Algunos disfrutamos mucho el proceso de confeccionarlos, tomamos medidas, intentamos combinaciones nuevas, practicamos la alquimia. Otros prefieren que el coctel aparezca servido sobre su mesa o en su mano. Por eso existe The Handmade Cocktail Company que, rindiendo homenaje a la ley del mínimo esfuerzo, nos permite disfrutar algunas mezclas con sólo destapar la botella.

Ya hemos visto cocteles embotellados por aquí y por allá, y sabemos que algunos son bastante malos. Yo prefiero intentar mis propias mezclas, aprender de los expertos, poner atención cuando me encuentro con un bartender avezado. Pero nunca está de más dar una oportunidad a las novedades, en especial cuando éstas vienen en un empaque atractivo y prometen un cuidadoso proceso de preparación.

The Handmade Cocktail Company es una línea que pertenece a la empresa británica Master of Malt. En su catálogo podemos encontrar cocteles diversos: negroni, Manhattan, martini seco y un largo etéctera. Incluso hay uno que se llama The World's Best Cocktail 2011, porque algunas de estas bebidas embotelladas registran, en su nombre, el año en que fueron diseñadas. La empresa, además, comercializa un sinfín de bebidas no mezcladas (de hecho, el whisky es su especialidad). Todo lo que ofrece puede comprarse en línea.

Habrá que probar. Es interesante la idea de estos cocteles, menos comerciales que los del supermercado. El empaque es poco común y en el catálogo podemos encontrar cajas con surtidos para regalo.