Más del 90 por ciento de la gente que usa internet se enamora a partir de sus redes sociales, sí, un estudio lo comprueba. Me sorprende que hayan tardado tanto tiempo en notarlo. Aquí les damos los detalles.

Los bares, los cafés y los gimnasios dejaron de ser lugares para conocer medias naranjas. ¿Verdad que la afirmación no nos sorprende? Si conociste a la persona con quien sales gracias a Twitter o Facebook, formas parte del 95.8 por ciento de usuarios de internet que, según un estudio realizado por el sitio Tagged, suelen encontrar el amor a través de las redes sociales.

Las redes sociales y las aplicaciones móviles han cambiado nuestra forma de conocer gente, de ligar, de establecer relaciones. Así como existen aplicaciones para la comunicación en pareja (la semana pasada les contábamos de Avocado), existen otras especialmente diseñadas para el ligue. Internet, de hecho, determina nuestra forma de enamorarnos, estemos o no dispuestos a reconocerlo.

Tagged, que es una red social para conocer gente, no nos dice cuántos individuos había en su muestra (un error considerable), pero sí nos da algunos números:

  • El 32.4 por ciento de los usuarios describen el ligue en línea como "inofensivo y divertido", mientras que el 30.1 por ciento considera que es útil para manifestar su interés hacia la otra persona.

  • El 62.1 por ciento dice no tener un "estilo" para ligar en línea: "sólo intento ser yo mismo", fue la afirmación más común. ¿Cómo será eso?

  • El 95.8 por ciento dice que las salas de chats son cosa del pasado: el ligue de la actualidad se encuentra en las redes sociales.

  • El 51.1 por ciento opina que, antes de tener un encuentro físico con una persona, se necesita llevar por lo menos un mes de conocerla en la red.

Repito: estos números no nos soprenden. Pero no dejan de ser interesantes. ¿A qué creen que se deba el fenómeno? ¿Facilidad de los medios, una especie de aislamiento, vicio por enviar y recibir mensajes? En mi opinión, los blogs, las cuentas de Twitter y Tumblr son capaces de mostrar facetas de las que es difícil no enamorarse. Los dos primeros sobre todo, porque están construidos a partir de palabras, el vehículo primigenio del enamoramiento. ¿Qué opinan ustedes?

Foto: Helga Weber