La Mando Footloose es una bicicleta híbrida: los usuarios pueden hacerla avanzar mediante los pedales, como cualquier bici común, o emplearla en el modo eléctrico, que se alimenta de la energía que el mismo conductor genera cuando pedalea. No tiene cadena y puede plegarse para facilitar su transporte o su almacenamiento. Todavía no está a la venta, pero en la página oficial se anuncia un "Coming soon!". A ver qué tan pronto.

Mando Footloose es una bicileta eléctrica híbrida, creada por Mando Corp. y Meister Inc., en colaboración con el diseñador británico Mark Sanders y el holandés experto en bicicletas Han Goes. Los ciclistas pueden hacerla andar mediante los pedales, como las bicis regulares, o usarla en su modalidad eléctrica. Plegable y sin cadena, esta bici genera electricidad directamente a partir de quien la conduce, y para ello se vale de un alternador conectado a la rueda de los pedales, mismo que se almacena en una batería de iones de litio y se usa para el motor. Los ciclista pueden hacer funcionar el motor de la bici la bici hasta 30 km, o pedalear, en caso de querer recorrer distancias más largas.

Otras monerías de esta bici híbrida: cuenta con una unidad de control electrónico que monitorea el terreno y hace que el motor se ajuste a sus condiciones. Su manubrio muestra posibles problemas en el sistema y arroja estadísticas sobre las distancias recorridas, la velocidad y la cantidad de electricidad producida. Este sistema digital también puede removerse para proteger la bici contra robos, pues es imposible que funcione si no cuenta con él.

El diseño es atractivo, viene en gris, negro o blanco y resulta una alternativa de lo más eco-friendly, porque es capaz de convertir el movimiento del ciclista en electricidad. Pero tal vez lo que más me gusta de la Mando Footloose es que no tiene cadena: un elemento que no sólo es feo sino que suele ensuciar nuestros pantalones o nuestras piernas.

En el siguiente video, la Mando Footloose en acción:

Fotos: Spiegel, Zero Mag