Este mes acaban de cumplirse 50 años de la primera contribución de George Lois a la revista Esquire, la fecha amerita una celebración que dé un breve repaso por su carrera ahí, principalmente si no conocen la obra de este muchacho.

George Lois, a cincuenta años de la época dorada de Squire

George Lois es para muchos una leyenda viviente, incluso hay quien lo identifica como el primer Mad Man de la historia, el único original, el papá de Don Draper. Su contribución a la historia del marketing y el mercado editorial de la década de los 60 es indiscutible, él se encargó de patear puertas hasta derrumbarlas y romper más de un paradigma; tuvo el atrevimiento de poner en las portadas de una de las revistas más importantes de la historia algunas de las imágenes más controversiales, atrevidas e innovadoras. Tuvo la visión.

Desde mostrar a Andy Warhol ahogándose en una lata de sopa Campbell's hasta un retrato de los Kennedy caminando entre las tumbas de un cementerio. Mujeres rasurándose, semidesnudas en un cine, niños consumiendo televisión cómo junkies décadas antes de la generación MTV, sus ideas de portada fueron un hit, marcaron una era y un camino que muchos siguieron, y que hasta fecha, indirectamente, seguimos viendo.

George Lois, a cincuenta años de la época dorada de Squire

Su periodo en Esquire de 1962 a 1972 comenzó con el pie derecho, su primer portada (que es la que sostiene Lois en la primera foto de esta nota), mostraba al boxeador Floyd Patterson noqueado en un ring rodeado de butacas abandonadas, como si lo hubieran dejado tirado y olvidado. El tiraje completo de ese número se agotó y resultó hasta profético, pocas semanas después de tomada la foto Patterson efectivamente perdería su título al quedar inconsciente en el primer round, por obra y gracia de Sonny Liston.

"Decidí hacer una pieza surrealista sobre la derrota, acerca de cómo la gente trata a los perdedores, en el cuadrilátero, en los negocios, en la vida misma..."

Y vaya que lo logró, darse una vuelta por la galería de sus portadas es ahora un recorrido único por esa década, donde vemos una sociedad vertiginosa, cambiante, irrepetible. Ojalá en el futuro podamos mirar atrás y encontrar alguien igual.

George Lois, a cincuenta años de la época dorada de Squire

Fotos:Fast co.design y George Lois