Existen infinidad de diseños de relojes de pared: tamaños, formas, texturas, combinaciones y colores. Algunos hasta son capaces de iluminar las paredes. Pero casi todos, de uno u otro tipo, se ven más o menos igual. Por eso llama la atención el conjunto de relojes de Yenwen Tseng, que parten de conceptos como lo análogo, la unión y la forma de percibir el tiempo. Estos cuatro relojes, de diseños limpios, elementales, sobresalen discretamente.

Big Hands

Un reloj de pared que intenta explorar la percepción del tiempo (algo imposible, pero que ofrece una interesante gama de proyecciones). Si se fijan, el secreto de este diseño está en las proporciones, que están alteradas: las manecillas, de hecho, son el reloj, y constituyen una estructura inseparable. Una forma poco común de expresar las horas y los minutos.

Yenwen Tseng, Big Hands Clock

Date & Time

Éste combina dos cosas que necesitamos saber todos los días, todo el tiempo: la fecha y la hora. La fecha puede indicarse mediante los paneles blancos, que se giran para verse blancos o azules (¿morados?), un poco como los números de los relojes digitales. Me gusta que lo análogo tenga cabida en la propuesta, y que se establezca una relación táctil entre la persona y el objeto. El ritual se parece un poco al de arrancar hojas de una calendario, en otros tiempos.

Yenwen Tseng, Date and Time Clock
Yenwen Tseng, Date and Time, detalle

H & M

Está construido con las piezas de una sola lámina de metal. La mayoría de los relojes minimalistas tiene cuatro indicadores: las 12, las 3, las 6 y las 9 horas, pero éste tiene seis. Eso hace que su aspecto básico se salga de la norma, que sea una pieza extraordinaria. Como las marcas de las horas sobresalen de la estructura, también pueden ser usadas como percheros, por lo menos las dos del centro.

Yenwen Tseng, H and M Clock

Hand in Hand

Con esta pieza, el diseñador intenta establecer una nueva relación entre las horas y los minutos, fíjense nada más qué riesgo y qué pérdida anticipada de ilusiones. Como sea, logró que el reloj no se vea como tal, que nos quedemos observando las imágenes un rato, antes de descifrar la forma de leerlo. Las manecillas están conectadas más allá de un pivote: las conexiones se dan en cuatro puntos, de manera que las manecillas siempre están unidas (más de lo necesario).

Yenwen Tseng, Hand in Hand Clock
Yenwen Tseng, Hand in Hand, posiciones