¿Quién tiene ganas de probar una experiencia culinaria exótica, desde la comodidad de su hogar? Eso es precisamente lo que ofrece Passport Dinners: viajes gastronómicos, pero sin tener que viajar, a partir de kits preempacados que sirven para preparar platillos internacionales (cocina marroquí y paella, básicamente). Siempre será mejor probar la comida en sus países de procedencia, pero no pensemos en el concepto como creado para la gente prefiere no salir y quedarse en casa, sino como una oportunidad divertida de cocinar y probar nuevos sabores.

Uno de los principales encantos de los viajes consiste en la comida. Visitar una nueva ciudad y no probar sus platos típicos es como no haberla pisado nunca. Sin embargo, no está mal que exista la opción de tomar una pequeña "vacación culinaria" sin salir de casa. Una propuesta como la de Passport Dinners, además, puede servir para no aburrirse de los mismos platillos que cocinamos cotidianamente, para que probemos nuevos sabores y nuevas ideas. La compañía tiene la misión de entregar a domicilio ingredientes orgánicos, "exóticos" (especias, por ejemplo), lo mismo que kits DIY para preparar paella o comida marroquí (es decir, para una compañía estadounidense la paella es algo muy exótico).

Después de revisar la página web, encuentro que no queda clara la forma en que se ordenan los kits, ni la cobertura que tiene la entrega a domicilio, pero si alguien está verdaderamente interesado, puede plantear sus dudas por correo electrónico. La idea no está nada mal y podría funcionar en muchas ciudades del mundo.

Van a decir que qué aguafiestas: prefiero mil veces ir a un restaurante. Sí creo que es divertido probar con la preparación de nuevos platillos en casa, y que este asunto DIY tiene un sentido lúdico y hasta cultural, pero dudo del sabor local de los kits. Podemos encontrar platillos muy similares, más frescos y mejor logrados en restaurantes. La opción de Passport Dinners puede servir como pretexto para organizar festivales privados en pareja, por ejemplo. Para pasar un buen rato, porque las experiencias culinarias mejor logradas son responsabilidad de los buenos chefs.