M Channel es el nombre del nuevo proyecto piloto de la cadena de comida rápida McDonald's. De hecho curiosamente, acabo de comer ahí, y no vi que lo estuvieran implementando, pero se trata de un ambicioso plan de negocios que está realizando en estos momentos sus primeras pruebas en algunos restaurantes selectos. La iniciativa se trata nada más y nada menos que de un canal de televisión exclusivo a emitirse en televisores instalados al interior de los restaurantes.

Porque los tienen cautivos, los tienen comiendo, y hay un mundo de personas que visita McDonald's al día. Lo vieron como una potencial mina de oro y están dispuestos a tomarla.

Al momento 700 son las sucursales que cuentan con este canal ya transmitiendo, la apuesta de este proyecto es la de poder ofrecer contenidos regionalizados y acordes con el lugar donde se proyecta el canal, de tal manera que mientras en un McDonald's de Dallas hay noticias sobre algún torneo local de football, en el de México DF todos los clientes están viendo Mi Sexy Chambelán de Colibritany, a la par que, claro, en los espacios entre los contenidos se insertarán anuncios publicitarios, dichos espacios serán ofrecidos a las marcas que quieran anunciarse en el canal, a cambio de algunos billetes.

Lee Edmondson es la persona encargada de este proyecto, según presume lleva más de ocho años preparando esta aventura y su meta es lograr una experiencia que vaya más allá de lo que normalmente sucede entre la teleaudiencia que consume contenidos de canales de TV por cable. Para esto tiene planeado insertar cápsulas interactivas que permita a los visitantes descargar canciones mp3 gratis e incluso videojuegos, una actividad que tiene años haciéndose en los restaurantes de la franquicia en Japón, pero sin el canal.

Se habla incluso de armar contenidos para que los consumidores ganen pases de backstage para los conciertos de las bandas que visiten la ciudad donde transmita el canal. Y debo confesar que la idea es atractiva, pero sería más feliz si mientras como mi Big Mac me ponen Breaking Bad.

Foto:The Huffington Post