Algunos dicen que el amor hace que el mundo gire. Otros sostienen que el verdadero motor del mundo es el sexo. Todos tenemos sexo, y la mayoría de nosotros lo disfrutamos. Pero... ¿qué sucede cunado tu pareja (en el entendido de que tengas una sola) está de viaje, del otro lado del mundo? Se puede recurrir a distintas soluciones: desde la masturbación solitaria hasta el sexting. Y también existe LovePalz un juguete sexual para la pareja, que puede conectarse a internet y usarse mediante una aplicación para iPhone y dispositivos con Android, capaz de reproducir los movimientos del otro, a distancia. ¿Cómo les quedó el ojo?

LovePalz

¿Se acuerdan de que aquel capítulo de The Big Bang Theory en que Wolowitz inventa un aparato para besar a distancia, que capta los movimientos de las lenguas y los reproduce? Se trata de algo parecido, sólo que el LovePalz tiene un mejor aspecto (muy en la estética del iPhone) y está diseñado para el coito virtual.

Como el proyecto fue rechazado por Kickstarter, los creadores de este doble juguete abrieron su propio sitio web, en donde es posible ordenarlo. Consta de una unidad femenina y otra masculina, ambas se adquieren por separado y cuestan unos 50 dólares. Si el público adquiere las suficientes, el proyecto podrá ser financiado y llegar a los estantes de las sex shops, o compararse de manera regular en línea.

¿Qué tan necesaria era la existencia de un producto como éste? No creo que mucho. Pero tampoco es necesario lo que consumimos todos los días, y lo mismo funciona. Eso sí, me parece que intentar reemplazar la presencia física de la pareja con un accesorio para iPhone representa una imagen bastante triste. Me quedo con la masturbación propiciada por mi propia mente, que a veces sabe ponerse dos tres sofisticada. Con todo (para qué mentir) sería interesante probar el juguetito, nada más por curiosidad y no quedarse con las ganas.