Cravendale, la marca británica de leche, realizó este spot publicitario en que vemos gatos secuestradores y lecheros desaparecidos. El anuncio es breve y efectivo, básicamente porque se apoya en un fenómeno adorable, que jamás nos cansamos de ver: los gatitos. Ojalá los hampones de la vida real fueran igual de encantadores.

Gatos secuestradores

Los gatos representan un recurso valiosísimo para los publicistas. Y más cuando se trata de gatos cuyos videos son difundidos en la red. Basta con recordar el caso del gato Maru, que recientemente protagonizó una campaña de UNIQLO.

El año pasado, Cravendale dio a conocer un anuncio en que los gatos atacaban a un personaje para robarle la leche del desayuno. Éste intentaba deshacerse de ellos, pero no eran gatos comunes, sino que tenían dedos que podían chasquear y, peor aun, emplear para abrir puertas y conseguir su cometido. Estaban dispuestos a todo para obtener el botín. "Cats with Thumbs" era el nombre de la campaña. Esta vez, la marca recurre a la misma estrategia y nos muestra una pandilla de gatos bien organizados, secuestradores listos para emprender el golpe, responsables de la desaparición de todos los lecheros del vecindario.

La propuesta se debe a la agencia Wieden + Kennedy London y está protagonizada por Bertrum Thumbcat, la mente oscura y habilidosa que maquina el secuestro de los lecheros, con el propósito de lavar sus cerebros y apoderarse de sus botellas de leche. El clip, que no dura más de un minuto, termina con una frase amenazadora: "Not on our watch, pussays!" Después, vemos una maligna invitación a visitar las redes sociales de la marca: en su página de Facebook podemos encontrar fotos de gatos disfrazados, dispuestos a unirse a la causa.

La tradición del lechero que llamaba a la puerta tenía su encanto. Si no me creen, pregúntenles a las amas de casa. Pero los gatos secuestradores de Cravendale son un acierto innegable.