Luz y agua, son los dos elementos que cobran vida de manera increíble en la instalación Water Light Graffiti, creada por el artista Antonin Fourneau, durante semanas estuvo preparando el numerito de su obra y una vez que ha sido estrenada los resultados y el recibimiento a su propuesta ha sido algo sobrecogedor que supera cualquier expectativa.

Los elementos para la instalación corrieron por parte del estudio de Fourneau, Artlab, con base en París, Francia. El funcionamiento de este dispositivo es hermoso y muy creativo, se trata de una matriz de LEDs integrada a unos paneles sensibles al contacto, de manera tal que cuando éstos hacen interactúan con el agua y la mano de algún buen samaritano se reflejan patrones de luz que permiten crear literalmente graffitis con luz.

Water Light Graffiti by Antonin Fourneau, created in the Digitalarti Artlab from Digitalarti on Vimeo.

El Water Light Graffiti fue exhibido recientemente en la localidad francesa de Poitiers a finales de julio, fue un éxito sin precedentes y ya se está concertando una nueva fecha para volverla a montar en octubre. La sensibilidad de los LEDs permite jugar con las posibilidades para crear nuevas obras, una pistola de agua, una aspersor de jardín, una franela húmeda, prácticamente cualquier utensilio que tenga agua puede funcionar como una suerte de pincel para crear obras únicas y efímeras.

Justamente esa es mi parte favorita de su propuesta, el discurso que habla sobre lo pasajero y transitorio de los mensajes, las expresiones, el momento. La instalación de Fourneau permite que te expreses sobre una pared abstracta, como un chico que pinta sobre un muro usando pintura en aerosol, pero aquí el mensaje desaparece, dura por unos instantes y luego de lava a si mismo.

Lo más probable es que los niños que jugaron con esta instalación no hayan pensado en esta interpretación, pero a su modo el artista logró su cometido.

Foto: Vimeo