Design Soil, el mismo estudio de diseño que creó la colección Epílogo/Prólogo de muebles multifuncionales para niños, tiene una linda colección de floreros minimalistas que adquieren distintos acomodos y que son ideales para colocar flores secas. Los diseños fueron realizados por Nobu Miake. Todos están lindos.

Soy enemiga absoluta de las flores artificiales, pero las flores secas me encantan. Duran mucho y crean una atmósfera cálida, como de otro tiempo. Por eso me fijé en los floreros de Nobu Miake para Design Soil: son accesorios decorativos que combinan lo nostálgico, por así decirlo, de las flores secas, con lo mínimo y lo contemporáneo.

En japonés, la palabra ichirinzashi designa al florero pequeño, para una sola flor. Tal vez para la mayoría de nosotros, acostumbrados a meter enormes ramos de flores en floreros altos, grandes, y ponerlos por todos lados, la idea suene un poco extraña, pero en Japón es de lo más común que los espacios se adornen con una o pocas flores, pequeñas, delgadas, igualmente vistosas. La tradición del ichirinzashi, que rinde homenaje a la simplicidad de la naturaleza, es reinterpretada por Nobu Miake, integrante del equipo de diseño de Design Soil.

El nombre de la serie es Fadeless y reúne un conjunto de floreros individuales que pueden reunirse en distintas configuraciones, tanto para flores que requieren agua como para flores secas. Están hechos de latón, madera, piel, corcho y otros materiales que tienden a un aspecto elemental. Lo interesante es la diversidad de acomodos que pueden adquirir: colgados en la pared o en la puerta, sobre algún mueble, a la entrada de la casa.

Me gusta en particular el que cuelga como un dije, porque admite la posibilidad de acomodar la flor de cabeza, y el florero horizontal para poner flores de diferentes formas y especies.