Para qué romperse la cabeza con diseño de marca, logotipos elaborados, campañas publicitarias millonarias y carretadas de billetes para posicionarte en el mercado, si lo único que necesitas para vender una cerveza buena es simplemente mostrarla. Esa es la idea de Timur Salikhov, el diseñador ruso que creó las latas de Naked Premium Beer.

El sudor del cristal, la espuma resbalando lentamente, el fulgor dorado y resplandeciente, todo está ahí en perfecto equilibrio para detonar la sed. El efecto visual de esta idea es genial, el empaque luce como si pudieras ver el contenido en una lata transparente. Además, se trata de un producto donde sabes que a final de cuentas vas a obtener exactamente lo que ves. Eso es mercadotecnia honesta y no necesita de chicas en bikini para convencerte.

La cerveza es probablemente el néctar más amado por la humanidad. Los rituales culturales y hasta sentimentales en los que interviene son innumerables, su virtud como un trago accesible que se lleva bien con todo y su función perfecta como lubricante social, la convierten para mi en la bebida del siglo.

Algunos conocedores, como Belinda Lorenzana, cuentan en su currículo socialité con actividades distintivas del área etílica, como lo es la asistencia a catas profesionales de cerveza. Evento donde para asombro de nosotros, los mortales bebedores comunes, nos encontramos con que hay un mundo de variaciones de esta bebida, no sólo claras y oscuras, hay con toques de chocolate, anís, picante, higo, suficientes como para reventar tu hígado.

Ahora bien, el concepto de Naked Premium Beer por el momento se mantiene como tal, una idea dentro del portafolio de Salikhov, sin embargo, desde el punto de vista comercial tiene un potencial extraordinario. La mejor muestra está en que después de ver esas latas estoy seguro de que tienen antojo de una cerveza...

Fotos: Timur Salikhov