La noticia nos toma por sorpresa a todos, Tony Scott, el director de grandes filmes de acción y blockbusters vertiginosos se ha suicidado a los 68 años de edad. Todo sucedió de una manera desconcertante y sorpresiva: el cineasta estacionó su coche al pie de un puente y saltó de ahí para ahogarse en el océano. El cuerpo ya se ha recuperado y se habla de una nota suicida que dejó en su auto antes de lanzarse. El contenido de sus últimas palabras aún no se ha revelado, pero aparentemente dejan muy en claro que su fallecimiento no fue accidental.

Las novedades (no confirmadas) sobre el caso apuntan a que un tumor cerebral inoperable fue el detonante de su acto. Tony decidió marcharse en sus propios términos.

Es un acontecimiento triste y que a todos nos ha tomado por sorpresa. De hecho actualmente es trending topic en Twitter y las palabras de algunos famosos sobre este suceso han resonado en esta red social, dejando entrever el cariño que la comunidad le tenía, considerándolo como un ejemplo y mentor para los cineastas de la nueva generación.

Muere Tony Scott, este es su legado

Scott es principalmente recordado por Top Gun, esa cinta de 1986 que, junto a Days of Thunder terminaría de posicionar a Tom Cruise como superestrella. Pero en realidad participó en muchas más cosas que ayudaron a establecer el cine de acción como lo conocemos ahora. Sin su sello personal la industria no hubiera dado ese salto de la acción secuencial al vértigo de la edición extrema que lo distingue. Aquí algunas cosas por las cuales lo recordaremos con cariño:

  • Por presentarnos al novato Quentin Tarantino, al dirigir el primer guión hollywoodense escrito por este chico que luego sería leyenda: True Romance.
  • Por el acierto de poner juntos a David Bowie y Susan Sarandon en The Hunger, una cinta que le pone una paliza a toda la saga de Twilight.
  • Por The Last Boy Scout, un filme tan trepidante, inverosímil y dopado por la estética MTV, que estableció un nuevo estándar para dirigir una película de acción.
  • Por mi favorita de él que es The Fan, una cinta anticlimática, densa y carente de explosiones. Donde de algún modo logró conseguir que se presentara como si fuera el blockbuster de su año.
  • En esa misma película el muchacho me enseñó que también sabía elegir la música para sus creaciones. Gracias a sus cintas conocimos muchas canciones hermosas, como esta de Carlos Varela que utilizó en Man on Fire y usamos ahora para despedirlo:

Foto: Bitch in film reviews