Los juegos olímpicos a esta altura ya nos han regalado un par de glorias y tragos amargos, incluso han sucedido cosas tan curiosas como desafortunadas para los afectados. Tal fue el caso de la competidora de Corea del Sur Shin A-lam, quien en su hit eliminatorio para calificar a la gran final y competir por la medalla de oro, sufrió un contratiempo con el cronómetro de la competencia, donde mágica y misteriosamente el tiempo se volvió caprichoso y relativo, dándole la fracción de tiempo suficiente a su contrincante para derrotarla.

Estoy siendo totalmente críptico con la intención de que vean lo que han hecho los chicos del diario inglés The Guardian a raíz de este extraño incidente. Cuando sucedió este peculiar lapsus muchos no entendimos inmediatamente qué fue lo que sucedió, así que para ilustrarlo de una manera clara y precisa nuestros amigos periodistas decidieron recrear segundo a segundo la recta final de esta competencia... ¡utilizando muñecos LEGO de Star Wars!

Como pudieron notar en la costosísima animación, ambas competidoras estaban empatadas y al momento de agotarse el último segundo de la cuenta regresiva el cronómetro se reinició regresando un segundo atrás, lo que le dio la oportunidad mínima a la representante de Alemania para asestar la estocada que le dio el punto de la victoria, eliminando a A-lam y perdiendo así su oportunidad del oro. De película.

El hecho sucedido el pasado 30 de julio ya es calificado por algunos medios como el episodio deportivo más controvertido jamás visto en la historia.

Shin A-lam estuvo tan afectada por lo sucedido que se soltó a llorar, protestó y se quedó sentada al borde de la arena para manifestar su inconformidad. Cuando los jueces confirmaron que había sido descalificada para competir en la final se soltó en llanto nuevamente y pocos minutos después tuvo que participar en la pelea por la medalla de bronce, donde no pudo reponerse a tiempo y perdió.

Algunas veces Cronos es un malvado.

Foto: The Guardian