Durante los Juegos Olímpicos 2012, en Londres, la marca checa especializada en cristal Lasvit (que además fue patrocinadora oficial del equipo olímpico de su país) produjo una instalación luminosa llamada Infinity, como parte del bar Hydrogene. El aspecto es totalmente contemporáneo, un poco como esas enormes bodegas que hace tiempo se pusieron de moda como lugares de reunión, sólo que con una iluminación que juega con los azules, los morados y los magentas y que simboliza la expansión del universo.

Infinity es un candelabro contemporáneo, basado en el símbolo del infinito, creado por Kamencova Skuhrava para Lasvit, especialmente para el bar Hydrogene. Ya me imagino lo caudalosa que fue la concurrencia durante las Olimpiadas: mucho turismo en Londres, mucha gente, muchas ganas de irse de fiesta después de presenciar las competencias. Seguramente los comensales quedaron encantados con la propuesta visual de esta instalación luminosa: un homenaje a la continua expansión del universo, representada por el símbolo matemático del infinito. La pieza, además, es enorme. Mide 7 metros y fue armada a partir de 1,400 hojas de vidrio hecho a mano.

El bar Hydrogene albergó en su interior el Lasvit Crystal Bar, donde se instaló el candelabro, o por lo menos es lo que entiendo después de buscar información al respecto. Es como si se hubiera creado una versión olímpica y especial del concepto. El diseño del espacio corrió a cargo de Lars Kemper y Peter Olah, expertos en arquitectura versátil e innovadora, y en estructuras de vidrio principalmente. Este bar de cristal cuenta con un paneles iluminados con LED que pueden ser apreciados desde el exterior o el interior. De hecho, la superficie rectangular del bar está formada por elementos luminosos, además de que en el techo hay lámparas colgantes que contribuyen a la estética un tanto futurista del lugar. El efecto es lúdico, ideal para el esparcimiento nocturno. ¿No se les antojaría tomarse unos cocteles sentados justo debajo del infinito?