La palabra catwalk nunca tuvo tanto sentido. Gatos, gatos, gatos. Gatos con vestido, con tutú, con frutas en la cabeza y con sombrero. Como regalo de viernes, para hacer más vistoso su fin de semana, les traigo unas cuantas fotos tomadas por Katie Soloker: el Cat Fashion Show del Algonquin Hotel (Nueva York) y sus gatos dispuestos a modelar sus prendas favoritas.

El hotel Algonquin de Nueva York tiene la costumbre de organizar una pasarela anual de gatos. Su Cat Fashion Show más reciente sucedió la semana pasada y Katie Soloker aprovechó para tomar fotos. Algunos compararan a estos mininos con niños disfrazados por sus papás para una fiesta de Halloween. Pero los gatos son mucho más bonitos que varios niños que conozco. Y también más listos. Y, aunque no creo que les haga mucha gracia que les pongan ropa para desfilar, me encanta verlos.

Esta edición del curioso show de moda reunió a gatos de diferentes tamaños y razas, listos para llenar la pista de estilo. Algunos de ellos se veían chistosísimos, y otros llevaban trajes más serios. El que tiene traje de conejo es mi favorito, aunque su disfraz sea un lugar común.

Las pasarelas felinas del hotel comenzaron en 2010 y han sido tan exitosas que para el año próximo se espera una mucho más grande, con el doble de participantes.

La fotógrafa describe sus impresiones del acontecimiento: "Me sentía muy emocionada, pero también confundia, porque el show fue muy divertido y al mismo tiempo incómodo. Algunos de los gatos estaban muy nerviosos al momento de salir, porque el público no paraba de tomar fotos."

Acotación: ya parece que mis gatos se van a andar dejando poner sombreros y tutús. A burlarte de tu abuela, pensarían de sólo intuir mi propósito. Tal vez por eso disfruto tanto ver gatos ajenos con ropa. Estoy consciente de que el experimento es un poco malvado. Pero se ven tan lindos...