Eva, un restaurante ubicado en el corazón de West Hollywood, se ha preocupado por liberarnos de las garras del enajenamiento que producen las redes sociales, y están dispuestos a ofrecernos un cinco por ciento de descuento si aceptamos desprendernos de nuestro smartphone mientras comemos.

Piénsalo con detenimiento: ¿cuándo fue la última vez que fuiste a un café o restaurante sin que nadie en tu mesa estuviera usando su teléfono celular? la nota de hoy me detonó esa pregunta y francamente me encontré culpable de casi siempre ser yo el que saca su móvil para escribir mensajes o, peor aún, tomarle una foto a mi comida para subirla a Instragram.

Eva, un restaurante que te regala descuentos si dejas en paz tu teléfono móvil

El restaurante se encuentra en pleno Beverly Boulevard, donde es común encontrarse con personajes del mundo del entretenimiento, hombres de negocios y ejecutivos que actualmente integran sus teléfonos como si fuera un cubierto más sobre la mesa, ya saben: el tenedor para la carne, la cuchara para la sopa, la copa para el vino, el móvil para el facebook. Concentrarse en solamente comer ya parece casi imposible.

Mark Gold, el Chef y dueño de Eva, tuvo esta idea de alentar a sus clientes a dejar encargado sus móviles en la entrada de su local con el afán de poder regalarles la oportunidad de un auténtico momento de convivencia y relajación.

"Para nosotros Eva es como un hogar, y deseamos crear ese ambiente. Se trata de dos personas sentadas juntas y conectadas entre si, lejos de la distracción del teléfono, queremos crear un ambiente donde puedas venir y disfrutar la experiencia de la comida y la compañía de alguien más."

Recuerdo un episodio de How I Met Your Mother, en donde se mofan un poco sobre cómo ha evolucionado la convivencia entre los amigos antes y después del surgimiento de las redes sociales.

Al principio, unos años atrás, todos se reunían en la mesa y compartían historias que escuchaban en grupo, conversando, llenos de emociones, y ahora todos estaban sentados en esa misma mesa, pero cada uno revisando las redes sociales de las personas que tenía enfrente. Pareciera exagerado, pero juro que vi algo así ayer en un Starbucks.

Foto: Mashable