Todos sabemos que los bebés no vuelan, pero en la colección The Flying Series de Rachel Hulin, podemos averiguar cómo se verían si lo hicieran. Las fotos formarán parte de lo que será el primer libro de la fotógrafa, llamado Flying Henry, a publicarse en abril del próximo año. De la seguridad de la habitación a las escaleras de la biblioteca, el granero o los escenarios exteriores, Hulin parece ser experta en hacer flotar a su bebé.

Rachel Hulin, bebé con paraguas

Las fotos de Hulin son un punto medio entre las clásicas imágenes que muestran bebés sonrientes y las fotos familiares de Jason Lee. Al principio creí que mostraban a distintos bebés, en una especie de experimento fotográfico para la red, pero luego de buscar un poco más de información, encontré que todas muestran al mismo modelo, y que fueron reunidas en un volumen a publicarse el próximo 9 de abril, llamado Flying Henry.

Se trata de un libro para niños, de trama fantástica. Cuenta la historia de un bebé que desarrolla la habilidad mágica de volar. Cuando este pequeño personaje descubre su nuevo superpoder, decide pasearse en en interior de su casa, por los parques y jardines de su ciudad y en otros lugares, con la intención de probar los límites de su nuevo talento, examinar el mundo que lo rodea y vivir unas cuantas aventuras. Sin embargo, no tarda mucho en darse cuenta de que es mejor volar cerca de casa, por lo menos hasta que sea un poco mayor.

¿Cuál fue la técnica de Rachel Hulin para lograr el realismo de las fotos? Como haya sido, la artista no hubiera podido completar la serie sin la valiosa ayuda de su hijo Henry, que es a quien vemos en las imágenes. El libro, además de contar una historia y estar a la venta, funcionará con el álbum del bebé: mucho más divertido, mucho menos convencional que la mayoría.