Los aros olímpicos, según se dice, representan a los cinco continentes: todos del mismo tamaño, entralazados unos con otros (en un supuesto símbolo de hermandad), y si tres de ellos están arriba y los otros dos abajo, es por cuestiones de espacio y equilibrio en el diseño. Eso se dice. Sin embargo, Gustavo Sousa los utilizó para comparar algunas realidades de los continentes: porcentajes de obesidad, portadores de VIH, posesión de armas, emisiones de CO2 per cápita, mortalidad infantil, uso de internet y otros datos interesantes. De acuerdo con esta especie de infografía, el anillo negro corresponde a Europa, el azul a Oceanía, el rojo a América, el amarillo a África y el verde a Asia (desconozco la razón).

Aros olímpicos, Gustavo Sousa

Casi todos tenemos la idea de que los aros olímpicos representan a cada uno de los contintentes del mundo. Sin embargo, de acuerdo con el Comité Olímpico Internacional (COI), estos aros representan la universalidad de las Olimpíadas. La elección de esos cinco colores tiene que ver con que todos son, digamos, básicos, y aparecen en las banderas de todos los países.

Aunque el COI rechace la relación de cada aro con un continente, la gente sigue entendiéndolo así. Y que los miembros del comité le hagan como quieran. De hecho, existen ocho identificaciones distintas entre los colores y los continentes. De acuerdo con la más extendida (o por lo menos la que yo conocía), el azul representa a Europa, el amarillo a Asia, el negro a África, el verde a Oceanía y el rojo a América. En ninguna de las fuentes que consulté se empata a Europa con el color negro, pero a Gustavo Sousa le pareció congruente y él tiene el mismo derecho a la extraoficialidad que todos nosotros.

Mientras se llevan a cabo las Olimpiadas en Londres, el COI puede decir misa, Gustavo Sousa puede hacer su versión de los aros olímpicos y nosotros podemos ver la infografía.