Hasta ahora, las empresas se han beneficiado de las recomendaciones de los usuarios en las redes sociales y las aplicaciones para móviles. Sin embargo, muchos habían esperado la oportunidad de emplear los mismos medios para señalar los lugares, productos y servicios que defraudaron sus expectativas. The Hate App cumple con esa función.

The Hate App

Los fabricantes de productos y los prestadores de servicios han hecho su agosto con los likes de Facebook: publicidad (muchas veces gratuita) que distribuye la opinión positiva de los usuarios y que invita a sus contactos a probar. Además, están las aplicaciones de geolocalización que valoran lugares, como Foursquare y otros. Eso de manifestar la satisfacción o la inconformidad con respecto a las marcas y los restaurantes no es cosa nueva para nadie. Sin embargo, no teníamos una aplicación que hubiera sido creada específicamente para eso.

The Hate App, lugares odiados

Siempre ha existido la posibilidad de hablar de los lugares malos y los servicios deficientes. Hace mucho tiempo, la gente mandaba cartas a los periódicos para quejarse, o se comunicaba con las instituciones de atención al consumidor. Después, ese tipo de incomodidades encontró una especie de altavoz en foros, blogs y otras redes sociales. Ahora, que es el turno de las aplicaciones, The Hate App fue diseñada para esparcir nuestra insatisfacción como clientes. Todavía no podemos comenzar a compartir nuestra mala vibra ni nuestra neurosis, ambas justificadas, porque la aplicación todavía no puede descargarse (se encuentra en la etapa "coming soon"), pero parece que próximamente estará disponible en la App Store de Apple. Bajo el lema "No más likes, es hora de esparcir el odio", este sistema nos permitirá saber qué tan mal les fue a nuestros contactos con los lugares y las marcas: información verdadera y a la mano.

Albergo la ilusión de que el uso de esta app sea significativo, que dejemos de comparar en las tiendas que nos atienden mal, de comer en restaurantes chapuceros, de comprar productos mentirosos y de contratar servicios que doran píldoras. Pero se trata sólo de una ilusión. Lo más probable es que The Hate App funcione como un buzón de quejas entre amigos y que las empresas sigan viéndonos las caras. Me parece que el fenómeno se llama consumismo y todos estamos hasta el cuello, hundidos en él.