Supongan que su casa está en llamas y tienen que salir corriendo. ¿Qué objetos llevarían consigo? ¿Cuáles son esas cosas sin las que no podrían sobrevivir y necesitarían rescatar a toda costa? The Burning House: What Would You Take? es el proyecto en que Foster Huntington retrata la personalidad a partir de los apegos materiales (esos que practicamos tanto). La propuesta comenzó con un blog que poco después dio lugar a un libro de fotos.
La colección de fotografías de Foster Huntington que vemos en The Burning House podría ser infinita. El procedimiento es sencillo, pero ingenioso y revelador de la personalidad: se elige a una persona y se le pide que seleccione todo aquello que rescataría en caso de incendio, sin un mínimo ni máximo de pertenencias. El resultado ofrece un vistazo a la intimidad y las aficiones de cada personaje, pues no vemos sus rostros pero sí podemos formarnos una idea de quiénes son (sin que por ello estemos libres de preconcepciones y estereotipos).
En cada post del blog, al pie de la fotografía, aparece el nombre de la persona, su edad, la ciudad en que vive, su ocupación, su sitio web y la lista de cosas que llevaría consigo en caso de incendio, redactada por ella misma. El procedimiento de por sí deja ver detalles interesantes: algunos dan su nombre completo, otros se designan a sí mismos con un mote familiar; hay quienes se limitan a enumerar un conjunto de pertenencias y quienes explican el por qué de sus elecciones. Es decir, cada quien deja ver algo de sí mismo a partir de sus objetos indispensables, pero también a partir de cómo se refiere a ellos.
En The Burning House podemos encontrarnos con personas que, en caso de incendio, llevarían una selección elemental y relacionada con la supervivencia (pasaporte, celular, dinero, una muda de ropa), y a otras que eligieron dos pares de lentes oscuros y dos cámaras fotográficas, pero no consideraron otras cosas que para muchos de nosotros resultarían básicas. Algunos incluyen en la lista a sus mascotas y hubo quien, en lugar de mostrar un conjunto de objetos, mencionó que sólo llevaría a su hija, puesto que las cosas materiales pueden recuperarse después.
Podría pasar todo el día viendo las fotos del blog y leyendo las listas de la gente. Y me encantaría que Foster Huntington me invitara a formar parte de este ejercicio. Pero, como el caso es improbable, tomé una foto de mi hipótetica selección.
La lista reúne:
- Un bolso
- Un tequilita (para el susto)
- Mi muñeca de Audrey Hepburn, misma que no he sacado de su caja
- Lentes oscuros y lentes de ver
- Un lápiz labial color rosa
- Una tank top blanca
- Un par de aretes (que casi no se distinguen en la foto)
- Un fular
- Dos libros de poesía
- Una foto donde no tengo ropa y estoy de espaldas a la cámara, platicando con una estatua de San Francisco de Asís
- Mi agenda
- Una pluma
- Un espejo con funda de gato chino
¿Qué llevarían ustedes?


























El único que tiene lógica es el del pasaporte, cuchillo, gafas, reloj, bolígrafo, tijeras, seguros y dinero, lo demás es basura...